Abierto por vacaciones

Acabamos de estrenar el verano y el tiempo de vacaciones y descanso ya está más próximo. Sin embargo, podemos convertir este momento de ocio en algo más que un merecido relax, participando de encuentros que nos ayudarán a experimentar en carne propia eso que el Señor nos envió a hacer:

“Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación.” (Marcos 16:15)

Y es que el verano se presta a salir a la calle, a conversar con el vecino, a conocer gente nueva y nuevos lugares. ¿Por qué no llevar la presencia y palabra de Dios allá donde vayamos? Nuestro Señor no descansa y su Espíritu tampoco:

“Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo.” (2 Timoteo 4,2)

Dicho esto, compartimos con vosotros algunas de las muchas iniciativas que se están moviendo en nuestro país y que se desarrollarán en estos meses de verano con la gracia y el soplo del Espíritu Santo. Personalmente, tuve la oportunidad de vivir una de estas experiencias el pasado verano y creedme que es un regalo vivir unos días en comunidad, disfrutando de la riqueza y diversidad de la Iglesia, con tiempos de oración y presencia fuerte del Señor y salir a la calle llenos de su alegría y confianza, sabiendo que Él hace la obra.

Arde Complutum

Es una semana de oración y evangelización, llevando el primer anuncio del amor de Dios, por calles, casas y plazas. Sus organizadores desean corresponder al deseo del Señor de que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, de que el fuego de su amor, que ha venido a prender a todos los corazones, arda.

Está organizado por Kerygma (grupo diocesano de primer anuncio de la Diócesis de Alcalá de Henares), en colaboración con el obispado, la catedral Magistral y las parroquias que participan en la misma.

El Señor reúne en esta semana a hermanos de muy diferentes edades y realidades eclesiales, viviendo así una fuerte experiencia de fraternidad y comunión. Pueden participar en este tiempo de evangelización personas de todas las edades a partir de los 16 años, de diferentes realidades eclesiales y distintos estados de vida (sacerdotes, religiosos o consagrados y laicos).

La inscripción de la Semana de Evangelización en Alcalá de Henares (Madrid) es gratuita e incluye alojamiento y comida. Sus promotores apuestan por vivir confiando en la Providencia de Dios y quien lo desee, según sus posibilidades, puede colaborar con un donativo.

Existe la opción de participar la semana completa (este año del 19 al 26 de julio), para lo cual es necesario inscribirse o se puede acudir de forma puntual, para lo que no es necesaria la inscripción, pero sí organizarse uno mismo la comida y el alojamiento.

Festival Anuncio

En su ficha de inscripción reza este sugerente texto: “Este verano doy una semana de mis vacaciones para anunciar el Amor de Dios en bañador hasta los confines de la tierra”.

Anuncio es un movimiento de la Iglesia católica que vive la comunión y la evangelización. Está formado principalmente por jóvenes laicos que ha experimentado la alegría de evangelizar. Fue iniciado por el laico francés Raphael Cornu Thenard, quien sintió la inspiración de iniciar un movimiento evangelizador para llevar a cabo el encargo de Juan Pablo II.

Su espiritualidad está basada en la comunión, en la evangelización directa y en la alegría de la alabanza. Organiza todos los años el festival Anuncio en verano. Este festival tuvo su origen en Francia en 2008 y también se realiza en España. Durante el festival se vive en comunidad, y se recibe formación para la evangelización.

En años anteriores se ha llevado a cabo en parroquias de las siguientes Diócesis de España: San Sebastián, Ibiza, Jávea (Valencia), Santander y Roncesvalles (Navarra). En 2015 el festival Anuncio tendrá lugar del 25 de julio al 4 de agosto en el santuario de Javier (Navarra).

Night Fever

Nightfever comenzó en octubre de 2005. Solo algunas semanas antes se había realizado en Colonia la XX Jornada Mundial de la Juventud con la participación de más de un millón de jóvenes cristianos, venidos de todas partes del mundo. Durante la jornada, las calles de ciudades como Colonia, Bonn y Düsseldorf estuvieron día y noche llenos de gente jóven cantando y rezando. Las iglesias estaban hasta la media noche repletas de jóvenes y se podía ver y sentir el espíritu jóven de la Iglesia. Pero algunas semanas después todo parecía ser como antes, los jóvenes estaban de vuelta en sus hogares, las iglesias casi vacías.

Y así fue como dos estudiantes de Bonn se dijeron: “Esto no puede ser. La Jornada Mundial tiene que continuar”. El padre Andreas SüB (hoy vicario en Düsseldorf-Garath) y Kathatina Fassler (miembro de la comunidad de Emmanuel, hoy casada con dos niños), comenzaron en la iglesia St. Remigius en Bonn, la primera Nightfever o “Noche de fiebre” en español, cuyo fundamento se basa en la “Noche de la misericordia de la comunidad de Emmanuel”.

La realización de esta noche de adoración no está en manos de ningún grupo determinado de espiritualidad, sino que es realizada por estudiantes de diferentes universidades y colegios, así como de jóvenes adultos con la ayuda de diferentes comunidades religiosas. En un comienzo estuvo planeado como algo único, pero la gran afluencia de participantes, llevó a que esta iniciativa se realizara de forma permanente.

Esta iniciativa cristiana está organizada por jóvenes, cuya fe ocupa un lugar importante en sus vidas personales. Su misión es crear lazos entre personas, comunidades y cada uno que comparta los fines de Nightfever y pueda contribuir y colaborar en su realización. Su objetivo es llegar, sobre todo, a los jóvenes y adultos que por alguna razón está alejados de la Iglesia y ser instrumentos para acercarles más al Señor, sin presiones, como lo testimonia el apóstol Juan (1:46): “Ven y verás”.

Y si no podemos acudir a estas estupendas iniciativas, sí podemos apoyar con nuestras oraciones las misiones de los que participarán en estos encuentros. ¿Te animas?

No tengáis miedo de salir a las calles y a los lugares públicos, como los primeros Apóstoles que predicaban a Cristo y la Buena Nueva de la salvación en las plazas de las ciudades, de los pueblos y de las aldeas. No es tiempo de avergonzarse del Evangelio. Es tiempo de predicarlo desde los terrados. No tengáis miedo de romper con los estilos de vida confortables y rutinarios, para aceptar el reto de dar a conocer a Cristo en la metrópoli moderna. Debéis ir a “los cruces de los caminos” e invitar a todos los que encontréis al banquete que Dios ha preparado para su pueblo. No hay que esconder el Evangelio por miedo o indiferencia. No fue pensado para tenerlo escondido. Hay que ponerlo en el candelero, para que la gente pueda ver su luz y alabe a nuestro Padre celestial. (Juan Pablo II, JMJ Denver, 1993)

Fuente: Revista Nuevo Pentecostés

 

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