Influencia y liderazgo

Alguien dijo que el liderazgo es influencia y que, según los sociólogos, incluso la persona más introvertida que exista influirá a 10.000 personas durante el tiempo de su vida.

En un sentido, solo hay un líder: “Uno solo es vuestro maestro, el Mesías” (Mateo 23:10). Por otro lado, todo cristiano está llamado a ser un líder, en el sentido de que otra gente te verá como ejemplo. Tienes influencia sobre otras personas de diferentes maneras. Ser llamado por Dios para influir a los demás es un privilegio extraordinario, pero también conlleva una gran responsabilidad.

Estas son las siete características de un buen influenciador:

1. Integridad

Jesús arremete contra la hipocresía de los líderes religiosos de su tiempo (Mateo 23:3-4). La integridad es lo opuesto a lo que Jesús ataca en esos líderes; significa practicar lo que predicas y asegurarte que tus palabras animan a la gente en vez de apesadumbrarlos con la culpa u otras cargas.

2. Autenticidad

Jesús ataca su superficialidad (Mateo 23:5-7). Pero lo que importa es quien eres cuando nadie te ve. Jesús habla de la vida “secreta” con Dios. ¡Busca desarrollar una vida privada y auténtica con Dios!

3. Humildad

Jesús previene contra el amor a los títulos y los reconocimientos (Mateo 23:8-11). Mantente vigilante para no ser seducido por los “asientos de honor” y los “primeros puestos”; por recibir títulos de un tipo u otro. Jesús advierte contra permitir que se les llame maestros. Esta es una gran tentación, ante la que Jesús indica: “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mateo 23:12). ¡Busca siempre exaltar a Jesús en vez de exaltarte a ti mismo!

4. Compasión

Jesús ataca a los líderes religiosos por poner piedras para que la gente tropiece en su camino (Mateo 23:13-15). Los líderes necesitan tener justo el espíritu opuesto: un espíritu abierto y de bienvenida a todos. El mismo Jesús da un ejemplo de compasión. Dice: “¡Jerusalén, Jerusalén!, […] cuántas veces intenté reunir a tus hijos, como la gallina reúne a los polluelos bajo sus alas” (Mateo 23:37).

5. Visión

Los líderes tienen que tener una gran visión. Jesús ataca la cortedad de miras y la estrechez de mente de los líderes religiosos (Mateo 23:16-22) con sus ridículas discusiones bizantinas (Mateo 23:19). No eran capaces de distinguir el árbol del bosque. Tienes que concentrarte en los asuntos importantes, orar para recibir la visión de Dios y no distraerte de lo esencial. Pídele a Dios que te dé una visión que sea tan grande que sin Él sea imposible.

6. Enfoque

Céntrate en lo que de verdad importa (Mateo 23:23-24). Evita dejarte atrapar por los detalles menores y convertirte en un legalista. En vez de filtrar el mosquito y tragar el camello (Mateo 23:24), tenemos que enfocarnos en “la justicia, la misericordia y la fidelidad” (Mateo 23:23). Lucha contra la injusticia y la pobreza; demuestra fidelidad en tus relaciones con tu familia y los demás.

7. Generosidad

Es lo opuesto de la autocomplacencia y la avaricia, las cuales son denunciadas por Jesús (Mateo 23:25-28). Su vida interior es completamente diferente a su vida exterior. Jesús te llama a ser tú mismo, a que tu interior sea como tu exterior.

Fuente: Página web tjes.info