Orar desde mi vida XIV

Me falta el aliento

“¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe? […] Animo, soy yo, no tengáis miedo.” (Marcos 4:40; 6:50)

 


.

SALMO 38

“Estoy agotado, deshecho del todo. Señor mío, todas mis ansias están en tu presencia, no se te ocultan mis gemidos; siento palpitar mi corazón, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos. En ti, Señor, espero, y tú me escucharás, Señor, Dios mío. Porque yo estoy a punto de caer, y mi pena no se aparta de mí. No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.” (9-11.16.18.22)

.

SALMO 142

“A voz en grito clamo al Señor, a voz en grito suplico al Señor; desahogo ante Él mis afanes, expongo ante Él mi angustia, mientras me va faltando el aliento. A ti grito, Señor; te digo: Tú eres mi refugio y mi lote en el país de la vida. Atiende a mis clamores, que estoy agotado.” (2-4.6-7)


SALMO 143

“Señor, escucha mi oración; tú, que eres fiel, atiende a mi súplica; tú, que eres justo, escúchame. Mi aliento desfallece, mi corazón dentro de mí está yerto. Tengo sed de ti, como tierra reseca. Escúchame enseguida, Señor, que me falta el aliento. No me escondas tu rostro. En la mañana hazme escuchar tu gracia, ya que confío en ti.” (1.4.6-8)

 

 

 

Artículos Relacionados