Orar desde mi vida XVI

Tú alumbras mis tinieblas

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12)

 


.

SALMO 13

“¿Hasta cuándo, Señor, seguirás olvidándome? ¿Hasta cuándo me esconderás tu rostro? ¿Hasta cuándo he de estar preocupado, con el corazón apenado todo el día? Atiende y respóndeme, Señor, Dios mío; da luz a mis ojos para que no me duerma en la muerte.” (2-4)

.

SALMO 18

“Señor, tú eres mi lámpara; Dios mío, tú alumbras mis tinieblas.” (29)

 

SALMO 25

“Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi Salvador, y todo el día te estoy esperando.” (4-5)

 

SALMO 43

“Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.” (3)

 

SALMO 86

“Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad; mantén mi corazón entero en el temor de tu nombre.” (11)

 

SALMO 143

“Escúchame enseguida, Señor, que me falta el aliento. No me escondas tu rostro. Indícame el camino que he de seguir, pues levanto mi alma a ti. Tu espíritu, que es bueno, me guíe por tierra llana.” (7-8.10)

 

 

Artículos Relacionados