Orar desde mi vida

Te doy gracias porque me escuchas

“Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre” (Juan 11:41-42)


 

SALMO 6

“Apartaos de mí los malvados, porque el Señor ha escuchado mis sollozos; el Señor ha escuchado mi súplica, el Señor ha aceptado mi oración.” (9-10)

 

SALMO 28

“Bendito el Señor, que escuchó mi voz suplicante; el Señor es mi fuerza y mi escudo: en Él confía mi corazón; me socorrió, y mi corazón se alegra y le canta agradecido. El Señor es fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo y bendice tu heredad, sé su pastor y llévalos siempre.” (6-9)

 

SALMO 31

“Bendito sea el Señor, que ha hecho por mí prodigios de misericordia en la ciudad amurallada. Yo decía en mi ansiedad: `me has arrojado de tu vista´; pero tú escuchaste mi voz suplicante cuando yo te gritaba.” (22-23)

 

SALMO 86

“Te alabaré de todo corazón, Dios mío; daré gloria a tu nombre por siempre, por tu gran piedad para conmigo, porque me salvaste del abismo profundo.” (12-13)

 

SALMO 118

“El Señor es mi fuerza y mi energía, Él es mi salvación. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.” (14.17.21)

 

Artículos Relacionados