Jesús mandó a sus seguidores que fueran al mundo entero y proclamaran el Evangelio a toda la creación (Marcos 16:15), con el propósito de hacer “discípulos a todos los pueblos” (Mateo 28:19). Cuando fueron enviados a proclamar el Reino de Dios, les indicó que debían ir allí donde se encuentran las personas; sus casas, pueblos y ciudades (Mateo 10:7-13; Lucas 9:6). Los primeros cristianos continuaron esta labor de evangelización en todo tiempo y en todo lugar, de forma pública y también privada (Hechos 5:42; 20:20).

La Iglesia del siglo XXI, fiel a este llamado, renueva constantemente su compromiso evangelizador a través de innumerables expresiones (obras de atención espiritual y sacramental, de formación, de promoción humana y de asistencia social), consciente de que es mucho lo que hay por hacer.

Desde aquí queremos invitarte a compartir con otras personas lo que tú has descubierto, porque si gratis lo has recibido, gratis lo debes dar a los demás (Mateo 10:8). De manera sencilla habla con las personas, especialmente con aquellos que más cerca tienes, y comparte esta Buena Noticia que también es para ellos. Puedes invitarles a conocer esta web y unirse a esta “ola de evangelización permanente” que busca “hacer lío” (Papa Francisco) y provocar un “tsunami de bendición” en nuestra sociedad.

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