Traficantes de esperanza

En un momento de crisis como el nuestro, ¿existe el riesgo de jugar con la esperanza de las personas? ¿Somos vulnerables a la manipulación de terceros?

Según los estudios y las estadísticas, en tiempos de crisis e incertidumbre como el actual, proliferan las sectas y los nuevos movimientos religiosos que se convierten en los grandes traficantes de esperanza. Se trata de grupos de manipulación psicológica que adoptan multifud de formas, tipos y tamaños.

En España, se estima que el número aproximado puede superar los 350 grupos sectarios que pueden ser clasificados de la siguiente manera: sectas pseudocristianas, sectas de origen oriental y tipo Nueva Era, sectas neopaganas y sectas satánicas.

Junto a las sectas pseudocristianas más conocidas como son los Testigos de Jehová, Mormones y Adventistas, hay que destacar otras de menor renombre como son los Niños de Dios (La Familia Internacional), la Iglesia de la Unificación (Moon), la Iglesia Universal del Reino de Dios (Pare de Sufrir, Familia Unida, Comunidad del Espíritu Santo), Creciendo en Gracia, etc. Además de estas, lo que más vemos crecer hoy es la religiosidad de la Nueva Era, las nuevas terapias, el esoterismo y los intentos de “religión sin religión” que acaban engañando a los que caen en sus redes.

Terapias que hoy están muy de moda, como el yoga y el reiki, representan un riesgo real porque muchas veces se presentan como lo que no son, como algo simplemente terapéutico cuando hay todo un trasfondo filosófico y religioso que se pretende ocultar. Muchas sectas se sirven de este tipo de medios que instrumentalizan a su antojo para llevar a sus adeptos por un camino sin dirección.

El proselitismo tan agresivo que muchas veces descubrimos en la mayoría de estos grupos y con especial énfasis en las sectas pseudocristianas, debe llevarnos a los cristianos a salir al mundo para compartir con nuestra humanidad hambrienta de auténtica esperanza, el consuelo y la fortaleza que solo podemos encontrar en el amor incondicional de Dios que se ha manifestado en Jesucristo.

No hay nada en este mundo más perfecto ni más puro que el amor de Dios. No dejes de acudir a Él, ya que solo su amor es el que puede hacerte libre de verdad.

“Para la libertad nos ha liberado Cristo. Manteneos, pues, firmes, y no dejéis que vuelvan a someteros a yugos de esclavitud.” (Gálatas 5:1)


NOTA: Si deseas más información sobre sectas, puedes consultar la página del Observatorio Religioso Mundial

 

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